La teoría nebular de la formación planetaria: supone que hace aproximadamente unos 4600
millones de años el sistema solar surgió de una nebulosa de gas y polvo comprimida por la presión de radiación ejercida por la luz de las estrellas
circundantes. La fuerza de la gravedad y electromagnética de la
nube, provocaron que esta se condensara formando una bola central (una
protoestrella) y a su alrededor apareciera por efecto del acoplamiento
electromagnético, un disco de gas y polvo giratorio (un disco protoplanetario). En el disco también surgieron
aglomeraciones o planetesimales resultados de irregularidades locales. Las colisiones y fusiones de estos objetos formaron los
protoplanetas:
Cuando la
presión y la temperatura en la bola central fueron tan altas como para fusionar
el hidrógeno, estallo en una explosión nuclear gigantesca que encendió al Sol.
La onda expansiva abrió una brecha en el interior del disco, arrojando el gas y
polvo fuera de la órbita de Marte:
El evento
suspendió la acreción en los planetas interiores del sistema solar pero
continuo en los exteriores convirtiéndose estos en gigantes gaseosos. Con el
tiempo el gas y polvo fue soplado por la presión de radiación de la luz solar
más allá de la órbita de Neptuno formando los objetos del cinturón de Kuiper y
la nube de Oort:
La Teoría del Gran Impacto: estima
que hace unos 4500 millones de años un planeta del tamaño de Marte impacto con
la joven Tierra:
La energía
del impacto arrojo una fracción de material de ambos mundos en trayectorias
orbitales que terminaron en la formación de un anillo de escombros alrededor de
la Tierra:
Con el el tiempo, durante millones de años el material del anillo se aglomero y
condenso formando la Luna. Este dramático acontecimiento decidió el futuro de
la Tierra: su bajo periodo de rotación; la estabilidad e inclinación de eje de
rotación respecto al plano de la eclíptica; una corteza geológicamente activa a
causa de las mareas lunares; la presencia de un intenso campo magnético capaz
de desviar el viento solar y evitar la descomposición química del agua, lo que
permitió a la Tierra retener el agua que llegaba de los impactos cometarios; y
la aparición de la vida gracias a la presencia del agua liquida.
Volamos con el Eagle de Space1999 hasta la base lunar Alpha:
Abajo vemos la
operación de trasbordo desde el avión espacial Orión-III (de 2001: A Space Odyssey) a la nave lunar Eagle
(de Space 1999) dos historias de ficción distintas con mucho en común (el uso de naves realistas)
En la
escena vemos también a un astronauta en su traje con una mochila EMU de una
altura de 1,80m, se observa la relación de escala entre Orión de unos 50m
de longitud y el Águila de unos 25m de longitud. El Águila en su diseño
original es incapaz de realizar un vuelo directo a la Luna desde la Tierra, por
ello después del trasbordo imagino al Águila esperando encontrarse con un
dispositivo especial (un deposito suplementario de propelente enviado desde la
Tierra) necesario para lograr el impulso que lo llevara a la Luna, empleando sus
propios motores. Las naves vuelan en una órbita a 300 Km de la superficie de la
Tierra.

La Luna,
el satélite gigante de la Tierra. Un mundo por derecho propio. Ha iluminado las
noches de la humanidad desde sus orígenes. Por su proximidad es potencialmente
el siguiente mundo a ser habitado. Con un diámetro de 3.474Km o 0,27DT (Diámetros
Terrestres) y un periodo de rotación de 27,32dias, orbita a la tierra a una
distancia de 384.400Km, también en un periodo de 27,32dias. A esta coincidencia
en los periodos se lo conoce como sincronización, es por esto que la Luna
siempre muestra el mismo hemisferio a la Tierra. A este fenómeno se lo llama acoplamiento de marea. La gravedad lunar es de 1/6 la de la Tierra, lo cual facilitaría la extracción
de materiales de su superficie y la construcción de mega-estructuras
espaciales.

Separado
del tanque de impulso que permitió al Águila realizar un vuelo directo a la
Luna. La nave comienza la etapa de aproximación a la superficie. Su objetivo es
el transporte de personal y provisiones a la base lunar Alfa, el primer hábitat
humano en otro mundo. En la imagen la vemos volando a 200Km de la superficie a
una velocidad de 1.738Km/h.

Según Space 1999/Cosmos 1999, la basa lunar alfa está ubicada en el centro de un cráter en el “Mar de
la Lluvias”. La base es totalmente autosuficiente y capaz de albergar a 300
personas. Todas las instalaciones son sublunares (bajo la superficie lunar)
protegiendo al personal de los nocivos rayos cósmicos. Al igual que la ISS su
estructura es de tipo modular extendiéndose radialmente desde una sección central
y cada sección de módulos está conectada por túneles de acceso. Sus reservas de
agua se almacenan en forma de hielo en cavas sublunares. Los alimentos se
obtienen de secciones modulares de cultivo también sublunares, iluminadas
artificialmente. La energía de la base se genera mediante un reactor de fisión
nuclear y una red de paneles solares. Todos los módulos y estructuras fueron
construidos con material lunar extraídos de canteras próximas al cráter. Al igual
que una ciudad la base se construye y expande continuamente.
Vista superior del sistema Tierra-Luna a 2 millones de Km.